ERA DIFÍCIL calcular dónde caer. Ella un manojo de nervios y él.. a él tendrías que verlo.
Se conocieron así, con tantos defectos como pestañas y repletos de manías, casi tantas como los centímetros que medían. Podrías decir que hasta casi coincidían en altura. La piel, la piel era la misma, aunque ella tenía mucho que envidiar de sus pecas. Los poros.
Algo pasó ese día, que se encontraron en las nubes, y cuando quisieron darse cuenta, estaba poniéndose el sol, y ya era tarde para fingir que no había pasado nada. Con un sólo atardecer ya fue suficiente. Fue inevitable que esa noche no se pensaran.
Algo pasó ese día, que se encontraron en las nubes, y cuando quisieron darse cuenta, estaba poniéndose el sol, y ya era tarde para fingir que no había pasado nada. Con un sólo atardecer ya fue suficiente. Fue inevitable que esa noche no se pensaran.
éste me resulta especialmente bonito, pequeña :)
ResponderEliminar:**
Muy bonito, no sabía que tenías blog. Yo también cambié y creo que no tienes éste. Un besito.
ResponderEliminar